FERIA 2002

Quinta Corrida de Abono de la Feria del Señor de los Milagros 2002.


Lima, 8 de Diciembre del 2002

El Fandi y César Jiménez abren la Puerta Grande de Acho

El mano a mano que ha puesto el aldabonazo a la Feria del Señor de los Milagros en Lima y en el que han alternado el Fandi y César Jiménez ha concluido con los diestros a hombros luego de cortar dos orejas cada uno a los toros lidiados en tercer y sexto lugar respectivamente.

La corrida de tramite irregular por la cornada sufrida por Cesar Jiménez, herido por el segundo de la tarde, transito en un ambiente de intranquilidad del público que se preguntaba si el diestro saldría de la enfermería de la plaza donde era intervenido para completar su actuación, mientras el Fandi corría turno lidiando al hilo los toros tercero y cuarto, lo que felizmente ocurrió. El parte médico señala que el diestro había sufrido una herida superficial de doce centímetros de extensión que llega a la aponeurosis pero que no compromete planos musculares y que fue limpiado, drenado, habiéndose realizado las curaciones con anestesia local a solicitud del diestro que desde un comienzo manifestó su decisión de continuar la lidia.

Con media entrada en los tendidos en tarde entoldada pero apacible se han lidiado seis astados de Juan Manuel Roca Rey, mansos, con excepción del sexto, con sentido el primero y especialmente el segundo, y los tres primeros impresentables por su edad.

El Fandi. Vuelta protestada, Dos orejas y Silencio (en el 4°)
César Jiménez. Silencio, Aplausos (en el 5°) y Dos orejas

El toro que abrió el festejo embistió venciéndose por el pitón derecho en los lances de recibo a la verónica. Luego cumpliría en una vara. El Fandi quita por navarras que resultan movidas para luego en el tercio de banderillas dejar dos pares de la moviola y un buen par al violín. Brinda al público e inicia su faena en tablas y rodillas en tierra con muletazos por alto y derechazos que resultan emotivos. En los medios la primera serie con la derecha es templada aunque sin mayor acople. En la siguiente el toro tardea. El Fandi se cambia la muleta de mano pero el toro se pone probón, no repite y desarrolla sentido. El Fandi se pone de rodillas y voluntarioso y entregado lo pasa por alto. En la suerte final el toro se distrae pero el Fandi le receta un estocadón que mata sin puntilla. Al tercero, el Fandi, lo recibe con dos largas de rodillas y jugando los brazos a la verónica. Lo lleva a la cabalgadura por rogerinas donde apenas es castigado. En banderillas se duele en el primer par al cuarteo. El segundo por los adentros es más apretado y el tercero al quiebro citando de rodillas resulta superior. De muleta y en tablas el Fandi torea en el inicio alternando muletazos por alto y derechazos con mando y temple. En los medios cuaja una buena serie con la derecha y una más en redondo, aún mejor. La siguiente resulta excelente con el torero entregado alargando las embestidas y rematando con un afarolado ligado al de pecho. Una capeina preludia dos circulares invertidos. Con la izquierda, pitón por el que el toro no se entrega, el Fandi impone su mando y logra una serie por naturales ligada y templada. En la siguiente, también con la izquierda el toro se descompone y comienza a buscar las tablas. La serie final es por manoletinas movidas con el toro definitivamente rajado. Con una estocada desprendida el Fandi le pone punto final a la faena. Al estar Jiménez en la enfermería se corre el turno por lo que el Fandi lidia al que hace cuarto al que recibe toreando a la verónica rodillas en tierra. Sale de varas rebrincando y el Fandi quita por lopezinas movidas en las que el toro tardea. En banderillas el Fandi deja un buen par al sesgo. En el siguiente al violín que resulta caído el toro se duele y se raja. Otro al violín también queda caído. Un cuarto de poder a poder es bueno. Brinda al público e inicia la faena en tablas intentando sujetar al toro que huye. Intenta sacarlo a los medios pero el de Roca Rey huye descaradamente buscando tablas. Machacón el Fandi insiste una y otra vez tratando de lograr una serie sin conseguirlo, si muletazos sueltos en los que el toro se desplaza con nobleza y humillado pero de los que sale siempre huido buscando el refugio de las tablas. Luego de mostrar voluntad y entrega el fandi acaba con el manso de un pinchazo hondo y estocada.

César Jiménez inicio su actuación sacando al toro de tablas a los medios toreando a la verónica y chicuelinas que remata con una preciosa media. El toro cumple en varas aunque dobla las manos al salir. Jiménez quita por chicuelinas toreando despaciosamente de las que el toro sale doblando las manos nuevamente. El toro cumple en banderillas y Jiménez brinda al público. En tablas el matador inicia la faena de muleta toreando por alto, y al ponerse de pie para rematar el toro lo coge del muslo derecho hiriéndolo. Es trasladado a la enfermería pero se resiste a ser atendido y vuelve al toro. Intenta someterlo por el pitón derecho y el toro descompuesto desarrolla sentido. Lo intenta nuevamente y el marrajo lo mide por ambos pitones. Abrevia y deja un pinchazo, más de media estocada, dos descabellos fallidos y el toro dobla. Luego de ser intervenido por los médicos en la enfermería de Acho Jiménez sale a dar cuenta del quinto de la tarde recibiendolo a la verónica en las que el toro no se entrega. Sale huido al sentir la vara y en un segundo embite se duele y sale huyendo partiendo plaza. En banderillas corta con descaro. En los medios Jiménez no se confía en dos series con la derecha, pero en la tercera se queda muy quieto y liga con temple y mano baja. En la siguiente el toro pierde el ritmo y resulta enganchada. El toro busca las tablas y se viene a menos con Jiménez exprimiendo las últimas embestidas del burel. Dos pinchazos y una estocada tendida ponen el punto final. Sale el sexto, un bonito burraco, y embiste con alegría al percal de Jiménez que lo lancea a la verónica con gusto y clase. Cumple en varas y en banderillas. Jiménez inicia la faena al último toro de la feria toreando de rodillas en los medios por derechazos que resultan ligados y templados. De pie instrumenta relajado y erguido dos series con la derecha, con quietud, temple, ligazón y mano baja donde el toro embiste con buen son y nobleza. Por naturales la historia es similar con Jiménez corriendo la mano con hondura. En una nueva serie el tono es menor. Ejecuta dos roblecinas tirando del toro con temple. Se adorna con muletazos por alto y por bajo para finalizar con un estocadón que cierra la feria.

César Paredes Romero


Festival de Pancho Fierro.


Lima, 7 de Diciembre del 2002

Interesante resultó el Festival de Pancho Fierro en Lima

Las actuaciones de César Jiménez, que cortó dos orejas, de el Fandi, que cortó una que bien pudieron ser dos, de Juan Antonio Esplá, que escuchó una ovación, y el buen juego de los jovenes novillos de Roberto Puga han constituido lo más destacado del sexto festejo de abono, Festival de Pancho Fierro, de la Feria del Señor de los Milagros realizado esta tarde en la Plaza de Toros de Acho.

Antes de iniciarse el paseillo un despliegue de figuras costumbristas recordaron al artista de la paleta y el pincel homenajeado, Pancho Fierro, aunque el espectáculo, a diferencia del año pasado, resultó francamente deslucido.

Ante un cuarto de plaza, en tarde que se inició soleada, se han lidiado seis jovenes novillos de Roberto Puga que han dado buen juego en general, aunque apenas fueron picados y pese a ello blandearon los tres primeros. El que hizo cuarto fue reconocido con la vuelta al ruedo.

Juan Antonio Espla Ovación
Rafael Gastañeta Silencio
David Fandila "El Fandi"
César Jiménez Dos orejas
Miguel Bienvenida Silencio
Juan Manuel Roca Rey Aplausos
El novillo que abrió el festejo, bonito de tipo, salio blandeando pero embistiendo con alegria a los burladeros hasta quedar conmocionado. Aún así embistió repetidor y con buen estilo al percal de Juan Antonio Esplá que se lució en el recibo toreando por veronicas. Acudió al caballo desde lejos donde se le sacó apenas señalada la suerte. Blandea en un quite de su matador por talaveranas sin mayor brillantés. Luego del tercio de banderillas donde mantuvo su buen estilo, y en el que se lucieron Esplá y el Fandi, llega a la muleta perdiendo las manos a la menor exigencia. Esplá le realiza una templada faena por ambas manos cuidando de no bajarlas en demasía por las pobres condiciones del burel. Aún así la faena resulta lucida por las buenas maneras y el sentimiento que Esplá evidencia aunque no termina de romper en los tendidos. Con una estocada casi entera Esplá acaba con su oponente.

El joven y blando novillo que correspondió al nacional Rafael Gastañeta no tiene el buen estilo del anterior pero embiste repetidor a los engaños sin complicaciones mayores. Gastañeta pareció no darle importancia y el público tampoco se la dió a él. Embiste con alegria en los lances de recibo y luego de acudir de lejos a la cabalgadura donde rompe dos palos, sin ser apenas castigado, blandea en un quite de el Fandi y se derrumba en la replica de Gastañeta. Cumple en banderillas. Llega a la muleta del nacional algo repuesto y ante ella da un buen juego sin que Gastañeta termine de acoplarse toreando una veces templado y en otros momentos enganchado. Con una estocada algo trasera y tendida Gastañeta acaba con el segundo de la tarde.

El tercero embiste al capote de el Fandi con la cara alta y venciendose. Marra el piquero y rectifica haciendo apenas sangre. Como sus hermanos blandea en un quite de su matador. El tercio de banderillas donde el Fandi alterna con Esplá resulta superior. Llega a la muleta de el Fandi sin aparente fuerza y este a base de torear en el tercio con la muleta a media altura y con temple consigue reponerlo para luego cuajarlo por el pitón izquierdo toreando sensacionalmente en tandas en las que los muletazos resultan larguísimos, templados, ligados y perfectamente rematados. La faena alcanza cotas excepcionales con muletazos que resultan redondos en los que el diestro parece rebozarse toreando a placer. Por el pitón derecho el toro se vence pero un Fandi muy decidido consigue una serie en la que pone entrega y valor. Remata la faena con brevedad pero un público con otra expectativa no se muestra muy entusiasmado.

Sale el cuarto y Jiménez lancea con clase y quietud para levantar del asiento a la asistencia. El toro embiste con buen son y cumple ante la cabalgadura, así como en un quite y en banderillas. Luego de brindar al ganadero, Jiménez cita desde los medios donde alterna pases cambiados con muletazos por alto en medio de la exaltación de los tendidos. De allí en más y siempre en los medios Jiménez cuaja una faena templada, con la figura erguida y la planta quieta, por derechazos y naturales rematados con largos pases de pecho, que pone de acuerdo a todos los presentes para rematar con una buena estocada.

El quinto embiste repetidor y con buen estilo al capote y la muleta de Bienvenida quien torea con gusto pero sin terminar de acoplarse. Hay momentos de buen toreo donde el diestro encuentra la distancia y el sitio y otros en los que los pierde. No está acertado con los aceros terminado su actuación luego de varios metisaca y una estocada en los bajos.

A Juan Manuel Roca Rey, uno de los socios del Consorcio Taurino de Acho, gestora de la feria, le corresponde un novillo bonito de tipo y bravo de juego que pone en evidencia su poco rodaje. El astado no termina de lucir sus calidades ante un Roca Rey que se limita a pasar al toro sin temple, ni mando en series desarticuladas. Su voluntad se manifiesta intentando el par al violín, sin conseguirlo, en el tercio de banderillas donde invita a Esplá y el Fandi que parean con facilidad. Con la espada esta breve y el público se muestra cariñoso con él.

César Paredes Romero


Cuarta corrida de toros de abono.


Lima, 1° de Diciembre del 2002

César Jiménez nuevamente en hombros en Acho

El joven matador madrileño César Jiménez ha sido nuevamente el protagonista de un festejo de la Feria del Señor de los Milagros. En esta ocasión en la cuarta corrida del ciclo en la que ha logrado remontar el signo negativo de la tarde cuando saltó a la arena el toro que hizo sexto, al que ha cortado las dos orejas luego de superar la tremenda paliza que le propinó este, al rematar los lances de recibo, que hicieron recordar las circunstancias de su triunfo la tarde de su presentación el domingo anterior.

El festejo anunciado como Concurso de Ganaderías, y Corrida de la Prensa Taurina, venia resultando un fracaso, hasta el quinto de la tarde, por un lado por el mal juego del ganado y, por otro, por el infortunio que supone que los dos toros de mejor condición hasta ese momento se rompieran un pitón desde su base al estrellarse con un burladero, el tercero en banderillas y el quinto apenas salió de chiqueros.

En tarde que se inició con sol y terminó entoldada y ante un poco más de un tercio de entrada se lidiaron toros de las ganaderías mexicanas de Teófilo Gómez en primer lugar, soso, embistiendo a la defensiva y con la cara alta, de Real de Saltillo en segundo lugar, manso, gazapón y huidizo, de José Marrón en tercer lugar, de buena condición, de San Marcos en cuarto lugar, manso con peligro y rajado, de Los Martínez, quinto bis, que embistió humillado pero terminó rajado, sobrero lidiado por devolución del titular de Javier Garfias que se rompió el pitón, , y de San Mateo, que cerró el festejo y que cumplió. La presentación de los toros fue muy dispar en calidad siendo el primero y quinto de apariencia muy joven, y este, además, feo de tipo.

Rafael Gastañeta Leves pitos y Silencio

Antonio Ferrera Silencio y Palmas

César Jiménez Silencio y Dos Orejas

Rafael Gastañeta dió inicio a su actuación lanceando a la verónica con gusto y buenas maneras. El toro cumple en varas y el torero peruano quita por ceñidas y quietas chicuelinas, a lo que Ferrera replicó con navarras y una chicuelina barriendo la arena que remata mal. Luego de brindar al público el nacional instrumenta tres estatuarios y dos de pecho que llegan a los tendidos. En los medios logra una buena serie de derechazos. Por naturales el toro lleva la cara alta y no se entrega. De nuevo con la derecha intenta una serie por derechazos pero el toro empieza a defenderse cortando y tirando hachazos. Cierra la serie con un buen trincherazo y se cambia la muleta de mano para torear por ayudados sin mayor lucimiento por las condiciones de su oponente que se pone gazapón, embiste ciñendose y remata los muletazos con la cara alta. Gastañeta busca la igualada y pincha volcandose. Vuelve a pinchar y deja una estocada y siete descabellos. El que hizo cuarto sale embistiendo los burladeros pero no se entrega al capote de Gastañeta. Toma una vara al relance sin mayor pelea y espera en banderillas atropellando a Jiménez sin mayores consecuencias que la caída y el susto. Con la muleta luego de sacarlo a los tercios instrumenta una buena serie de ayudados con la izquierda que remata con el de pecho, pero de la que el toro sale rajado. Gastañeta lo lleva a los medios pero allí el toro no se entrega y huye. Con el toro entablerado, el peruano instrumenta muletazos a favor de querencia con visible entrega. Sin más posibilidades el matador abrevia dejando un a estocada muy caída, dos pinchazos, un espadazo y un descabello.

El segundo de la tarde sale embistiendo sin entregarse al capote de Ferrera que logra lucirse al recibir por verónicas en las que el diestro lo pone todo. Toma dos puyazos con la cara alta. Jiménez quita por chicuelinas plenas de quietud y Ferrera le replica con la misma suerte en las que deja al toro llegar de lejos. En banderillas se luce en los dos primeros pares, uno al sesgo y el otro al quiebro en los medios, marra uno por dentro y aguanta en uno al sesgo. Luego de brindar el toro al público Ferrera se las tiene que ver con un toro berreon, gazapón y huidizo. Luego de sacarlo a los medios Ferrera instrumenta una serie con la derecha en la que el toro no se entrega. En la siguiente por naturales el toro se vence. Devuelve la muleta a la derecha y toreando en corto el toro embiste mirón y con soseria. Se apresura y pincha para posteriormente dejar una estocada caída. El quinto de la tarde se rompe un pitón de salida y el presidente opta por cambiarlo. Luego de un bochornoso espectaculo que muestra la incapacidad de los empleados de plaza de devolcerlo a los corrales, Ferrera pide permiso y acaba con la vida del de Javier Garfias. El sobrero de Los Martínez, feo de tipo sale probando y huyendo patea a Ferrera. En varas acude en dos ocasiones peleando y recibiendo fuerte castigo. Jiménez quita por lentas navarras. En banderillas Ferrera no esta acertado. El primer par al sesgo resulta a cabeza pasada y deja un solo palo en el siguiente por los adentros para cerrar con uno similar al primero. En los muletazos de tanteo el toro se mete por ambos pitones y huye. En los medios Ferrera muletea con ayuda por el pitón izquierdo y el toro se muestra mirón. En la siguiente serie con la derecha el toro cambia y empieza a embestir desplazándose humillado. Cruzándose logra una serie también por derechazos pero de mayor longitud. Luego hay una nueva serie más larga y apretada. Por naturales se le ve más confiado y logra una serie templada y ligada. Por derechazos el toro cambia de nuevo y se revuelve pronto para terminar rajado huyendo. Va tras el Ferrera e insiste voluntarioso para robarle pases en dos series sin ligazon pero de buen trazo e inspiración. Se le ve entregado. Entra a matar y deja un pinchazo y estocada desprendida.

La breve actuación de Jiménez en el tercero de la tarde se inicia con unos lances de recibo, quieta la planta y jugando los brazos, que despertaron los tendidos. El picador marra y cae al suelo. Luego toma una vara sin mayor historia. Cumple en banderillas pero al salir haciendo hilo en el último par se estrella en un burladero y se le parte un pitón desde la base. Jiménez instrumenta una templada y ligada serie por derechazos que permiten ver la buena condición del toro antes de entrar a matar ante la insistencia del público dejando un pinchazo y una estocada que es suficiente. El sexto luego de emplazarse y echar la cara al piso embiste repetidor y Jiménez le cuaja en el recibo una serie de verónicas plenas de temple y quietud pero relajado, antes de rematar, adelanta la suerte y el toro lo prende campaneandolo en el aire donde el torero se encuna dramaticamente durante varios segundos que parecen minutos. El astado lanza al piso a Jiménez y hace por él enganchándolo por debajo de la chaquetilla y llevándolo prendido hasta arrancarle la hombrera liberándolo. La tremenda cogida deja al diestro y al público conmocionados. Luego de un momento de consternación Jiménez se recupera y vuelve para completar el recibo entre ovaciones, para a continuación conducir al burel al caballo donde se repucha. Jiménez instrumenta un quite por faroles sin mayor brillantez pero con el público volcado a su favor. No se emplea el astado en banderillas y Jiménez brinda al público. En tablas inicia su faena de rodillas con pases por alto que ponen la plaza en pie. Saca al toro a los medios e instrumenta dos extraordinarias series por derechazos y dos por naturales en los que quieta la planta corre la mano con temple ligando las suertes con pases de pecho. Todo lo realizado por el diestro tiene toreria y despaciosidad. Cierra la faena adornandose con ayudados por alto para luego dejar una estocada en todo lo alto.



César Paredes Romero


Quinto festejo de la Feria del Señor de los Milagros.


Lima, 25 de Noviembre del 2002

César Jiménez sale a hombros por la Puerta Grande en su presentación en Lima

El joven madrileño César Jiménez que hacia su presentación en la Plaza de Acho en el marco de la tercera corrida de toros de la Feria del Señor de los Milagros de Lima ha sido el triunfador de la tarde luego de completar una gran actuación que ha coronado cortandole dos orejas al toro que cerró el festejo. En tarde entoldada, apacible, y poco más de media entrada se han lidiado toros de Real de Saltillo, de pobre cornamenta, mansos, deslucidos, con excepción del tercero que cumplió, con peligro sordo el que hizo quinto y desarrollando sentido el sexto.

Ignacio Garibay (Silencio y Silencio)
El Fandi (Silencio y Silencio)
César Jiménez (Vuelta al ruedo y Dos Orejas)

El primero de Garibay, de impresentable cornamenta y escasas fuerzas, salió manseando y cojeando. En los lances de recibo con el toro embistiendo con la cara arriba el mexicano no pudo lucirse. Luego de tomar una vara muy justa el astado se duele en banderillas. Al inicio de la faena de muleta vuelve los cuartos traseros a su matador y sale huido. En los medios el toro gazapea en la primera serie con la derecha y desarma a su matador que no consigue someterlo. En el tercio el toro embiste defendiendose y Garibay no consigue acoplarse. En una nueva serie los resultados son los mismos. Se cambia la muleta de mano y zapatillazos de por medio logra una serie de mejor trazo. Vuelve a torear por derechazos y nuevamente es desarmado. El toro desarrolla sentido ciñendose y cortando las embestidas con la cara arriba. Garibay castiga por bajo para luego dejar dos pinchazos y un bajonazo. El segundo del lote de Garibay sale embistiendo pegajozo pero con nobleza y el torero mexicano no consigue acoplarse con él. En varas el picador marra y rectifica, y el toro sale huyendo. Luego toma un picotazo y un breve puyazo. En banderillas no hay historia. Garibay brinda al público y se dobla con su oponentes al inicio para de inmediato sacarlo a los medios donde no consigue sujetarlo. En el tercio Garibay instrumenta una serie con la derecha sin acople y el toro buscando las tablas. La siguiente serie resulta más ligada y templada. El diestro de México se quita las zapatillas sin razón aparente y en una nueva serie no logra mantener el tono. El toro mantiene su caracter huidizo sin que Garibay consiga sujetarlo en una nueva serie. En los terrenos de chiqueros se cambia la muleta de mano y por naturales logra una serie templada y ligada. Es el pitón del toro. Garibay lo saca a los medios pero allí el toro embiste por naturales con nobleza pero sin transmisión. De nuevo en tablas una serie más por naturales sin lucimiento ante la soseria del animal. Deja una estocada que es suficiente.

El primero de el Fandi sale huidizo. El granadino lo busca en los medios pero no logra lucirse siendo desarmado. Con chicuelinas al paso y un recorte lo deja ante la cabalgadura. El picador marra y rectifica sin castigar mucho. El Fandi quita por navarras en las que no asienta los pies. Con las banderillas no esta lucido en los dos primeros pares en los que se alivia, al cuarteo y de la moviola, pero coloca un excelente par al violín cerrando el tercio. Luego de brindar al público pasa al toro por bajo que se cierne por ambos pitones. En la primera serie con la derecha en el tercio el Fandi torea a la distancia y sin quietud, y en la siguiente igual. Atacando y con la muleta adelantada consigue una serie con mayor temple y quietud. En la siguiente vuelve a desconfiarze. Insiste en una más y el resultado es el mismo, no hay quietud. Luego de una media deja un estocadón que es suficiente. El quinto es un toro muy bonito de tipo. El Fandi lo saca a los medios bregando sin confiarze. En varas pelea bravamente empujando con los riñones. En banderillas, nuevamente el Fandi no logra lucirse mayormente en los dos primeros pares, al cuarteo y de adentro a fuera. El tercer par al violín es extraordinario. Con la muleta en los medios el Fandi no se confia. El toro mirón tiene peligro sordo. Una y otra vez el Fandi intenta por ambos pitones someter al toro infructuosamente. La labor de el Fandi resulta movida y sin acople alguno mientras el toro desarrolla sentido. Deja un pinchazo y una estocada tendida y desprendida.

El toro de la presentación de César Jiménez es sardo y se sale suelto de los primeros lances de su matador para luego embestir repetidor y revolviendose. Jiménez ejecuta un excelente toreo por veronicas pero es desarmado en el remate. Insiste el debutante y luego de dos verónicas remata con una media excelente. En varas, una vez más, marra el picador de turno y rectifica. El toro sale huido pero luego recibe otro puyazo con la cara arriba. Jiménez quita por chicuelinas apretadas con quitud y calidad que remata con una larga. El toro cumple en banderillas. Jiménez brinda al público el toro de su presentación e inicia la faena en los medios con ambas rodillas en tierra cuajando una serie por derechazos con ligazón, temple y quietud. La siguiente serie de pie, clavado en la arena, resulta excelente por su calidad. En la siguiente, el torero perfectamente acoplado torea con total quietud, temple, ligazón y una sensación de desmayo, y remata la serie con un perfecto redondo, un martinete y dos de pecho que ponen la plaza de pie. En una nueva serie el toro comienza a reducir la trayectoria de sus embestidas y el torero lo toma más en corto. Se cambia la muleta de mano y logra una serie por naturales en los que no se mantiene el tono. La siguiente, también por naturales, es similar a la anterior. Con el toro más apagado, Jiménez instrumenta dos roblecinas extendiendo la faena innecesariamente. Con los aceros no esta acertado y deja una estocada corta y tendida, un pinchazo y una estocada, que le quitan los trofeos. El sexto de la tarde embiste metiendose. Aún así, Jiménez lo cuaja de capote con excelentes verónicas y una media de cartel. El picador nacional César Caro coloca una excelente vara en la que el toro pelea. El caballo dobla las manos y el varilarguero no deja de picar. Acude al quite el Fandi que toda la tarde ha estado muy atento a todo y salva la situación. Jiménez quita con quietud por navarras con el toro ciñendose escalofriantemente. El toro cumple en banderillas. Jimenéz inicia su faena de muleta en tablas de rodillas, pese a las condiciones del toro, pasandolo por alto con mucho valor y tecnica. De pie y por derechazos hay una buena serie en la que el diestro cita cruzado y con el pecho por delante. En la siguiente, ligada con temple, el torero aguanta mandando con firmeza y valor. Hay una más de similar caracteristica de la que el toro sale rajado. Jiménez insiste y logra dos series, por derechazos y naturales, en las que el diestro lo pone todo con el toro buscando huir. La faena baja de tono por las condiciones del astado y el torero entra a matar como una vela y deja una buena estocada que es suficiente, siendo prendido y lanzado a gran altura. En el piso el toro hace por su matador y le pega una paliza dejandolo conmocionado por lo que es inmediatamente conducido a la enfermeria de la que luego de unos minutos sale para recibir los trofeos y ser izado en hombros en medio de una enfervorizada afición.

César Paredes Romero


Cuarto festejo de la Feria del Señor de los Milagros.


Lima, 11 de Noviembre del 2002

Vicente Barrera y el Fandi salen a hombros en Lima

Luego de cortar dos orejas cada uno, los diestros Vicente Barrera y el Fandi han abierto la Puerta Grande de la Plaza de Toros de Acho en Lima en el marco de la segunda corrida de toros, cuarto festejo de abono, de la Feria del Señor de los Milagros.

Con tres cuartos de entrada en los tendidos y el sol presente se han lidiado seis toros de la ganadería mexicana de Teófilo Gómez disparejos en todo, destacando por su calidad el sexto y por su impresentable presencia el tercero, que como el quinto dieron pésimo juego.

Vicente Barrera (Oreja -ligeramente protestada- y Oreja)
Antonio Ferrera (Ovación y Silencio)
David Fandila “el Fandi” (Silencio y Dos Orejas)

El toro, feo de tipo, que abrió el festejo y que correspondió a Barrera salió abanto y defendiéndose en los lances de recibo de su matador. Sin fijeza va al caballo y toma una vara con la cara alta. Buen puyazo de Pedro Cárdenas. Cumple en banderillas. Barrera lo saca al tercio y allí le instrumenta una serie con la derecha breve en la que el toro no termina de rematar los muletazos. La siguiente es en los medios y en ella Barrera consigue ligarlo y templarlo. Con el toro centrado en la muleta, Barrera impone su mando e iniciando cada serie con un pase cambiado diferente - capeina, molinete y por alto- liga tres series en las que el toro pasa templado y que son rematadas con un martinete, pase de pecho y molinete respectivamente. En el tramo final y con la gente a favor cuaja dos roblesinas lentas y templadas. Desiste de torear por el pitón izquierdo, luego de intentar por naturales, porque por allí el toro no tiene un pase. Con una estocada contraria y un descabello acaba con el de Teófilo Gómez. El que hizo cuarto es alto de agujas y embiste sin entregarse en el recibo por verónicas. Barrera muy motivado juega los brazos con lentitud y quietud y al intentar darle sitio al toro para el remate es achuchado y cae en la cara del toro sin mayores consecuencias. Apenas toma un picotazo y cumple en banderillas. Luego de brindar al público Barrera inicia por alto a una mano su faena de muleta, quieta la planta. En los medios instrumenta una serie con la derecha en la que el toro puntea el engaño. La siguiente serie es más templada. Se cambia de mano la pañoza y logra una tanda sin mayor lucimiento en la que el toro lleva la cara alta y gazapea. Luego de un muletazo por alto cuaja la mejor serie por derechazos que remata con un molinete. Pasaporta a su oponente de una estocada algo trasera y algo tendida que es suficiente.

Al toro de su reaparición en Lima, bonito de tipo, Antonio Ferrera lo recibe por verónicas en las que el toro sale contrario y el diestro corre la mano que torea con gusto y cadencia para rematar con una media relajada. El picador nacional Santiago Reyes coloca una buena vara y luego dos picotazos. Ferrera quita por vistosas chicuelinas y una media muy buena. Invita a el Fandi a parear y se lucen especialmente este en el segundo par al violín y Ferrera en el tercero al quiebro citando en corto. Con la muleta Ferrera parece equivocar los terrenos y se muestra incapaz de sujetar a su oponente en los medios. En las proximidades de chiqueros no es capaz de vencer la querencia del toro y una y otra vez intenta sacarlo y sujetarlo sin lograrlo. Aún así consigue tres series con la mano derecha en el tercio en las que sin embargo no hay plena conexión con el público por la falte de acople, y una con la izquierda idem. Su voluntariosa entrega es evidente pero insuficiente para redondear su actuación. Con una estocada caída pone el punto final. El que hizo quinto, veleto aunque de impresentable cornamenta, embiste humillando y repetidor al percal de Ferrera que lancea con gusto y remata con una media excelente. Fuertemente castigado en varas llega a banderillas y allí Ferrera le cuaja un buen tercio, destacando el segundo de la serie, por los adentros, y el tercero al quiebro. Inicia su faena de muleta en los medios por derechazos sin mayor acople y con el toro cada vez más descompuesto. El astado no se entrega, no remata los muletazos quedándose cada vez más corto. Ferrera insiste por ambos pitones, una y otra vez sin éxito, pero voluntarioso y entregado. Acaba su actuación de una estocada caída.

David Fandila “el Fandi” ve salir al de su presentación entre las protestas del público por su pobrísima presencia, joven y escobillado de cuerna. Una larga cambiada y verónicas movidas cerradas con una media rodillas en tierra no consiguen convencer a los tendidos. Se ve una vara delantera en la que el toro no pelea, y un quite por navarras que no llegan al público. Con los garapullos, el Fandi y Ferrera hacen alarde, de facultades el primero –al cuarteo y al violín- y de responsabilidad el segundo – al quiebro-. Con la muleta el Fandi se desdibuja aliviándose despegado con la derecha ante un astado que gazapea y se revuelve tirando hachazos. Perdiendo pasos intenta el lucimiento pero no se termina de confiar ni de acoplarse y ante las protestas del público opta por abreviar. Media trasera y tendida es suficiente. “Bienvenido”, bonito de hechuras, se llama el que cierra el festejo y sale embistiendo noble y repetidor. Las verónicas de recibo no tienen calidad. En varas el de Teófilo Gómez recibe un fuerte castigo. El tercio de banderillas muestran a el Fandi sobrado de facultades. Con asombrosa facilidad cuaja el tercio con un primer par de la moviola y un segundo par de doble moviola para cerrar el tercio con un par del violín que ponen la plaza en pie. El matador brinda al público visiblemente confiado. Inicia su faena de muleta con una serie con la derecha en la que adelanta el engaño, engancha y corre la mano baja ligando con temple. De ahí en más se suceden las series por derechazos y naturales cada vez más largos en los que el Fandi manda con temple, corriendo la mano baja en tandas ligadas y rematadas con variedad. La faena se apoya en la extraordinaria calidad del toro y el total acople del torero. El toro embiste con la boca cerrada, humillado y con nobleza. La faena es larga hasta que el toro empieza a rajarse. En tablas el Fandi aprovecha las últimas embestidas del noble burel con pases sueltos pero de largo y templado trazo. Una excelente estocada volcándose ponen fin a la vida de “Bienvenido”, a quien se le da la vuelta al ruedo en reconocimiento a su calidad.

César Paredes Romero


Tercer festejo de la Feria del Señor de los Milagros.


Lima, 03 de Noviembre del 2002

Disparejo en todo resultó el encierro lidiado en el tercer festejo de la Feria del Señor de los Milagros en Lima.

Con un tercio de entrada en tarde sin sol pero apacible se presentaron en la Plaza de Acho los novilleros Iván García de España, Aldo Orozco de México y Juan Carlos Cubas de Perú, que hacia su presentación con caballos, frente a un lote de la ganadería nacional de Juan Manuel Roca Rey, parchada con un astado de "Los Martínez" de México, lidiado en quinto lugar y un astado de "La Viña", lidiado como sobrero en segundo lugar, luego que el titular se rompiera una mano recien salido al ruedo. Los astados de Juan Manuel Roca Rey, de muy pobre presentación, dieron juego variado destacando el lidiado en primer lugar y decepcionando el sexto que mostró toda una gama de defectos. Mejor presentados el de "Los Martínez" y el de "La Viña", poco sirvieron para el triunfo de los toreros.

Iván García Ovación y Oreja
Aldo Orozco Ovación y Ovación
Juan Carlos Cubas Oreja y Palmas

Iván García mostró su oficio y buenas maneras con el novillo que hizo primero y que de salida embistió con la cara a media altura, encontrandose con un matador que, luego de cuajar un lucido tercio de banderillas consiguió, en su faena de muleta, con solvencia y claridad de ideas, someter con temple a su oponente astado. Su fallo a espadas lo privó de lo que pudo ser la primera oreja de la tarde. Su faena al cuarto tuvo el mérito de entender las dificultades de su oponente que embistió también con la cara a media altura sin terminar nunca de entregarse, faena que decayó en el tramo final pero que no impidió luego de un espadazo el premio de la oreja.

Aldo Orozco mostró a lo largo de su actuación poco rodaje pero buenas maneras. El que hizo segundo, impresentable, se rompió la mano en los lances de recibo siendo sustituido por uno de mejor presencia de "La Viña", con el que el mexicano logró lances y muletazos bien logrados pero que decayeron conforme avanzó la lidia por falta de sometimiento. Con el que hizo quinto, de "Los Martínez", repitio la impresión inicial. Falto de distancia, algo codillero, tanto con el percal como con la muleta, dejó la impresión de un buen concepto, poco oficio, valor y determinación para ser finalmente despedido con ovaciones.

Juan Carlos Cubas fue sin dudas el gran triunfador de la tarde pese a no redondear su actuación. Con el de su presentación el peruano dejó ver en los lances de recibo su clase al lancear por veronicas. Luego de un lucido quite de García por chicuelinas respondió con raza por ceñidas y prietas caleserinas que reventaron los tendidos. El novillo rajado luego de varas y banderillas no dejaba mucho margen a la expectativa, pero un Cubas claro de ideas inició su faena de muleta desengañando al astado en muletazos por alto sin obligar sacandolo a los medios para en ellos cuajar series ligadas y templadas con la derecha y en la distancia exacta que fueron lo más logrado de la tarde y que pusieron la plaza de cabeza. La faena breve pero de gran calidad fue rematada con una estocada algo delantera que demando un descabello que fue suficiente. El sexto, de pobre presentación y peor juego, solo sirvió para mostrar a Cubas solvente frente a toda una gama de defectos de su oponente que se quedo corto, blandeo, calamocheo y se defendió sin pasar, imposibilitando el lucimiento de Cubas, que sin embargo dejó patente su esfuerzo y decisión.

César Paredes Romero


Segundo festejo de la Feria del Señor de los Milagros.


Lima, 28 de Octubre del 2002

Primera corrida de toros.


Impresentable encierro de "La Viña" en la primera corrida de toros de la Feria de Lima

Vicente Barrera ha cortado la primera oreja de la Feria del Señor de los Milagros durante el segundo festejo del abono limeño realizado el día de hoy, domingo 27 de octubre, en una plaza con media entrada y el sol presente, en la que se ha lidiado un lote de la ganadería nacional de "La Viña" desigual en todo, con cuatro astados con apariencia de novillos y dos lidiados en cuarto y sexto lugar que cumplieron en presentación.

Vicente Barrera Ovación y Oreja
Rafael Gastañeta Silencio y Silencio
Ignacio Garibay Ovación y Silencio

A Vicente Barrera le correspondió el mejor lote de la tarde. El que abrió plaza salió rematando en los burladeros y embistiendo con clase el capote del valenciano quien lo recibió por lucidas veronicas y una media rodillas en tierra. El toro cumplió en varas y luego de un lucido y apretado quite por gaoneras también cumplió en banderillas. Luego de brindarlo al público inició Barrera su faena de muleta pasando a su oponente por alto con quietud y rematando con uno de pecho para luego sacarlo a los medios. Allí con el astado algo gazapón y blandeando intenta calentar los tendidos sin terminar de acoplarse en series por ambas pitones que el público ovaciona al final de cada serie. Al final hay una tanda en la que en corto Barrera logra emocionar. Con el toro pidiendo la muerte Barrera se perfila y deja una estocada algo trasera pero de rapido efecto que es suficiente. Aplausos en el arrastre. El cuarto, el mejor presentado de la tarde, rompe de salida e inutiliza el burladero de matadores, y embiste al capote de Barrera en un recibo por veronicas que son jaleadas. Luego de una buena vara del picador nacional Pedor Cardenas, cumple en banderillas. Con la muleta se ve un Barrera más motivado y desde la primera serie impone su temple y quietud. Alterna series fundamentales con la derecha y la izquierda en los medios en las que el diestro manda y liga. El toro se empieza a quedar corto y Barrera abrevia, se apresura y pincha antes de dejar un estocadón digno, por si solo, de un trofeo.

Para Rafael Gastañeta fue el peor lote de la corrida. El segundo de la tarde es parado por el nacional con lucidas verónicas antes de tomar una vara con la cara alta queriendo quitarse el palo. Gastañeta intenta un quite que el viento malogra. En el tercio de banderillas coge al duo responsable, pese a ello, el peruano Raúl Mendiola se luce pareando en lo alto. En la muleta el toro es muy deslucido y desarrolla a lo largo de la lidia malas ideas. Gastañeta porfion lo intenta repetidas veces mostrando capacidad y oficio pero debe abreviar imposibilitado el lucimento. Castiga por bajo y luego de un pinchazo deja una estocada delantera y parada que es suficiente. El que hizo quinto es el de peor apariencia. El público hace escuchar su voz de protesta. Para colmo el bicho embiste sin fuerzas ni recorrido. Embiste a la cabalgadura con la cara alta y en un quite coge aparatosamente pero sin mayores consecuencias a Garibay. En banderillas no hay mayor historia y con la muleta Gastañeta muestra su capacidad ante un astado que se queda corto y se revuelve rebrincado. A fuerza de mando y sitio Gastañeta consigue someterlo antes de dejar un buena estocada casi entera. Pitos para el toro en el arrastre.

Ignacio Garibay no consigue acoplarse en los lances de recibo al primero de su lote entre protestas por la pobre presentación de su oponente. Conduce al caballo al burel por chicuelinas al paso que le salen enganchadas. Cumple en varas y dobla al salir. Quite por chicuelinas deslucidas por falta de limpieza en los lances. Luego de brindar al público y sacar al toro a los medios Garibay se muestra falto de sitio y oficio. Es desarmado pero muestra voluntad. A base de zapatillazos y de mucho tocar consigue los momentos más lucidos, basicamente por su decisión y entrega, aunque sin llegar a hacerse de su enemigo. Una estocada casi entera y algo delantera es suficiente. Pitos en el arrastre. Con el sexto no hay mucho que decir. Tanto con el capote como con la muleta Garibay ratifica su falta de sitio y oficio ante un burel deslucido que tiene mucho que torear y que se va haciendo dueño de la situación. Abrevia y despacha al marrajo de dos pinchazos y un bajonazo descarado.

En el sexto el banderillero nacional Tachuela se desmontera luego de dos grandes pares de banderillas.



César Paredes Romero