Cuarta corrida de toros de abono.
Lima, 1° de Diciembre del 2002
César Jiménez nuevamente en hombros en Acho
El joven matador madrileño César Jiménez ha sido nuevamente el protagonista
de un festejo de la Feria del Señor de los Milagros. En esta ocasión en la
cuarta corrida del ciclo en la que ha logrado remontar el signo negativo de
la tarde cuando saltó a la arena el toro que hizo sexto, al que ha cortado
las dos orejas luego de superar la tremenda paliza que le propinó este, al
rematar los lances de recibo, que hicieron recordar las circunstancias de
su triunfo la tarde de su presentación el domingo anterior.
El festejo anunciado como Concurso de Ganaderías, y Corrida de la Prensa
Taurina, venia resultando un fracaso, hasta el quinto de la tarde, por un
lado por el mal juego del ganado y, por otro, por el infortunio que supone
que los dos toros de mejor condición hasta ese momento se rompieran un
pitón desde su base al estrellarse con un burladero, el tercero en
banderillas y el quinto apenas salió de chiqueros.
En tarde que se inició con sol y terminó entoldada y ante un poco más de un
tercio de entrada se lidiaron toros de las ganaderías mexicanas de Teófilo
Gómez en primer lugar, soso, embistiendo a la defensiva y con la cara alta,
de Real de Saltillo en segundo lugar, manso, gazapón y huidizo, de José
Marrón en tercer lugar, de buena condición, de San Marcos en cuarto lugar,
manso con peligro y rajado, de Los Martínez, quinto bis, que embistió
humillado pero terminó rajado, sobrero lidiado por devolución del titular
de Javier Garfias que se rompió el pitón, , y de San Mateo, que cerró el
festejo y que cumplió. La presentación de los toros fue muy dispar en
calidad siendo el primero y quinto de apariencia muy joven, y este, además,
feo de tipo.
Rafael Gastañeta Leves pitos y Silencio
Antonio Ferrera Silencio y Palmas
César Jiménez Silencio y Dos Orejas
Rafael Gastañeta dió inicio a su actuación lanceando a la verónica con
gusto y buenas maneras. El toro cumple en varas y el torero peruano quita
por ceñidas y quietas chicuelinas, a lo que Ferrera replicó con navarras y
una chicuelina barriendo la arena que remata mal. Luego de brindar al
público el nacional instrumenta tres estatuarios y dos de pecho que llegan
a los tendidos. En los medios logra una buena serie de derechazos. Por
naturales el toro lleva la cara alta y no se entrega. De nuevo con la
derecha intenta una serie por derechazos pero el toro empieza a defenderse
cortando y tirando hachazos. Cierra la serie con un buen trincherazo y se
cambia la muleta de mano para torear por ayudados sin mayor lucimiento por
las condiciones de su oponente que se pone gazapón, embiste ciñendose y
remata los muletazos con la cara alta. Gastañeta busca la igualada y pincha
volcandose. Vuelve a pinchar y deja una estocada y siete descabellos. El
que hizo cuarto sale embistiendo los burladeros pero no se entrega al
capote de Gastañeta. Toma una vara al relance sin mayor pelea y espera en
banderillas atropellando a Jiménez sin mayores consecuencias que la caída y
el susto. Con la muleta luego de sacarlo a los tercios instrumenta una
buena serie de ayudados con la izquierda que remata con el de pecho, pero
de la que el toro sale rajado. Gastañeta lo lleva a los medios pero allí el
toro no se entrega y huye. Con el toro entablerado, el peruano instrumenta
muletazos a favor de querencia con visible entrega. Sin más posibilidades
el matador abrevia dejando un a estocada muy caída, dos pinchazos, un
espadazo y un descabello.
El segundo de la tarde sale embistiendo sin entregarse al capote de Ferrera
que logra lucirse al recibir por verónicas en las que el diestro lo pone
todo. Toma dos puyazos con la cara alta. Jiménez quita por chicuelinas
plenas de quietud y Ferrera le replica con la misma suerte en las que deja
al toro llegar de lejos. En banderillas se luce en los dos primeros pares,
uno al sesgo y el otro al quiebro en los medios, marra uno por dentro y
aguanta en uno al sesgo. Luego de brindar el toro al público Ferrera se las
tiene que ver con un toro berreon, gazapón y huidizo. Luego de sacarlo a
los medios Ferrera instrumenta una serie con la derecha en la que el toro
no se entrega. En la siguiente por naturales el toro se vence. Devuelve la
muleta a la derecha y toreando en corto el toro embiste mirón y con
soseria. Se apresura y pincha para posteriormente dejar una estocada caída.
El quinto de la tarde se rompe un pitón de salida y el presidente opta por
cambiarlo. Luego de un bochornoso espectaculo que muestra la incapacidad de
los empleados de plaza de devolcerlo a los corrales, Ferrera pide permiso y
acaba con la vida del de Javier Garfias. El sobrero de Los Martínez, feo de
tipo sale probando y huyendo patea a Ferrera. En varas acude en dos
ocasiones peleando y recibiendo fuerte castigo. Jiménez quita por lentas
navarras. En banderillas Ferrera no esta acertado. El primer par al sesgo
resulta a cabeza pasada y deja un solo palo en el siguiente por los
adentros para cerrar con uno similar al primero. En los muletazos de tanteo
el toro se mete por ambos pitones y huye. En los medios Ferrera muletea con
ayuda por el pitón izquierdo y el toro se muestra mirón. En la siguiente
serie con la derecha el toro cambia y empieza a embestir desplazándose
humillado. Cruzándose logra una serie también por derechazos pero de mayor
longitud. Luego hay una nueva serie más larga y apretada. Por naturales se
le ve más confiado y logra una serie templada y ligada. Por derechazos el
toro cambia de nuevo y se revuelve pronto para terminar rajado huyendo. Va
tras el Ferrera e insiste voluntarioso para robarle pases en dos series sin
ligazon pero de buen trazo e inspiración. Se le ve entregado. Entra a matar
y deja un pinchazo y estocada desprendida.
La breve actuación de Jiménez en el tercero de la tarde se inicia con unos
lances de recibo, quieta la planta y jugando los brazos, que despertaron
los tendidos. El picador marra y cae al suelo. Luego toma una vara sin
mayor historia. Cumple en banderillas pero al salir haciendo hilo en el
último par se estrella en un burladero y se le parte un pitón desde la
base. Jiménez instrumenta una templada y ligada serie por derechazos que
permiten ver la buena condición del toro antes de entrar a matar ante la
insistencia del público dejando un pinchazo y una estocada que es
suficiente. El sexto luego de emplazarse y echar la cara al piso embiste
repetidor y Jiménez le cuaja en el recibo una serie de verónicas plenas de
temple y quietud pero relajado, antes de rematar, adelanta la suerte y el
toro lo prende campaneandolo en el aire donde el torero se encuna
dramaticamente durante varios segundos que parecen minutos. El astado lanza
al piso a Jiménez y hace por él enganchándolo por debajo de la chaquetilla
y llevándolo prendido hasta arrancarle la hombrera liberándolo. La tremenda
cogida deja al diestro y al público conmocionados. Luego de un momento de
consternación Jiménez se recupera y vuelve para completar el recibo entre
ovaciones, para a continuación conducir al burel al caballo donde se
repucha. Jiménez instrumenta un quite por faroles sin mayor brillantez pero
con el público volcado a su favor. No se emplea el astado en banderillas y
Jiménez brinda al público. En tablas inicia su faena de rodillas con pases
por alto que ponen la plaza en pie. Saca al toro a los medios e instrumenta
dos extraordinarias series por derechazos y dos por naturales en los que
quieta la planta corre la mano con temple ligando las suertes con pases de
pecho. Todo lo realizado por el diestro tiene toreria y despaciosidad.
Cierra la faena adornandose con ayudados por alto para luego dejar una
estocada en todo lo alto.
César Paredes Romero
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